En esta ocasión conversamos con Agustín Silva, quien interpreta a Vicente en la película chilena Aquí no ha pasado nada de Alejandro Fernández, parte de la Competencia Oficial de Ficción del Festival. Este filme está basado en el caso Larraín, un proceso muy comentado en nuestro país vecino, en el cual un joven es inculpado injustamente de un crimen cometido por el hijo de un poderoso político.

Entrevistador: En Aquí no ha pasado nada vemos a un personaje inocente que no sabe cómo manejar la situación. ¿Nos puedes comentar un poco sobre lo que él siente?

Agustín Silva: Es algo tan nuevo para él, jamás se ha visto envuelto en un accidente de este tipo, no sabe qué hacer. Me imagino que nunca ha tenido ni a sus padres ni a nadie relacionado envuelto en un accidente de esta magnitud. Comienza a ser respaldado por unos adultos que tienen más recursos y conoce gente que le dice que hacer. Es fácilmente manipulado, aunque me cuesta decir esa palabra. Es como un sometimiento, es una víctima de la situación. Si otras personas te empiezan a decir que hacer y jamás has vivido algo así, uno solo puede seguir el camino. Además el personaje está en un punto de su vida en el cual no puede discernir qué es lo que va a discernir, estudia algo que no le gusta, no se siente bien.

E: ¿Está basado en un caso real?

AS: Si, está basado en el caso de Martín Larraín. Ese fue el elemento más potente para poder abordar este tipo de proyecto, ya que Alejandro Fernández hace un cine político. Ese caso lo enervó y esta película es una forma de visualizar lo que pasó y el público puede estar inmerso en lo ocurrido.

E: ¿En qué consistió la preparación para interpretar a Vicente?

AG: No hubo una preparación tan técnica, no tuve que cambiar la voz para la interpretación. Conozco a ese tipo de personas, la atmósfera, la relación con los otros personajes. Fue un poco revivir lo que ya sabía, adaptar algunas palabras y usar una jerga que está en realidad interiorizada en mí.

E: ¿Hubo alguna escena demandante?

AG: Algunas escenas requerían un peso emocional muy grande. Ninguna escena, en general fue difícil. Otras pedían resistencia, como estar en el agua dos horas.

E: El cine chileno ahora llega a más festivales e incluso se estrena en la cartelera comercial de otros países, ¿qué opinas del cine chileno contemporáneo?

AG: Está creciendo, la gente sabe de lo que está pasando.  El cine se está internacionalizando mucho. Están tratando otras temáticas basadas en hechos reales.  Por ejemplo Rara, que retrata de dos lesbianas que adoptaron una hija. Todo es más provocativo, más real. Hay una nueva ola de directores y productoras emergentes más preocupadas por películas de autoría.

E: ¿Qué le dirías a los espectadores peruanos para que vaya a ver Aquí no ha pasado nada?

AG: Vengan a ver un tipo de cine que cuestiona y entretiene al mismo tiempo. Es una película con otras capas que no necesariamente se dirigen a un contenido político, sino que también tiene una narrativa, buena fotografía, tiene dirección actoral y mezcla la vieja escuela de actores con la nueva.