busca tu película

LA PELÍCULA QUE NECESITABA EL PERÚ

  • Compártelo en:

Por Gerson Chumán Baca

El cine no solo sirve para el entretenimiento, muchas veces es utilizado como herramienta de denuncia social. Este es el caso del Grupo Chaski, una agrupación de cineastas que durante la época de los ochenta realizaron un cine comprometido a reflejar las injusticias sociales del Perú de la época; ellos creían en las películas como espacios culturales capaces de transformar la sociedad donde vivimos.

Juliana, segunda película de ficción del Grupo Chaski, es la historia de una niña que vive en Lima y trabaja regando flores de las lápidas del cementerio “El Ángel” para aportar a la economía de su hogar conformado por su madre, sus hermanastros y su abusivo padrastro. Al no soportar los malos tratos de este, decide irse de su casa y hacerse pasar por varón para poder trabajar en las calles con una banda de niños, liderados por Don Pedro, quienes cantan en los micros y roban para vivir.

La película, emblema del cine peruano, aborda un problema que nadie en el Perú se había puesto a reflexionar: el trabajo infantil de niños sin hogar. Por eso mismo es que la cámara funciona a veces como documental al mostrarnos planos abiertos de lugares limeños por donde pasaban nuestros personajes y, también, declaraciones reales y conmovedoras de las historias de los niños, poco común en una película de ficción; sin embargo, esto no solo funciona, sino que refuerza a la película, ya que aún sentimos que por medio de una historia nos están contando una problemática, y no al revés.

A pesar de que el tema central de injusticia social fue el trabajo infantil, hay uno que también resalta: el abuso contra la mujer. Juliana es obligada a hacerse pasar por un niño para poder trabajar; incluso el trabajo informal tiene ciertas reglas y desventajas para quien es mujer. Además, vemos a la figura del padre como el hombre machista peruano promedio, quien hace que la casa se vuelva un lugar hostil para Juliana y su madre.

La ‘criollada’ está presente en la película: los principales momentos de risa eran cuando alguno de los personajes decía una lisura, humor característico de la época y fácil de hacer, pero también muy efectivo, prueba de ello son las carcajadas que sacan aún a pesar de los años; sin embargo, no hubiera tenido el mismo impacto si no fuera por los personajes, principalmente los niños, quienes se roban la película con carisma y picardía.

Juliana marca una generación ya que refleja problemas de la época pero que aún perduran hasta hoy: niños sin hogar obligados a trabajar, pero con sueños y ganas de salir adelante. Esa es la clase de cine que necesitaba el Perú y aún hoy lo necesita.

 

Encuéntranos también en:

organizado por:

presentadores: