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Recuento del octavo día del 24 FCL

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Ya van 8 días desde que comenzó el 24 Festival de Cine de Lima PUCP. Hoy, 28 de agosto, tuvimos la oportunidad de asistir a dos grandes Diálogos con Cineastas, en donde ambos fueron conformados por realizadores de películas participantes del Festival: en el primero, conversaron sobre el poder del cine en la construcción y reconstrucción de la memoria individual y colectiva; y, en el segundo, sobre el cine como vía para contar historias de pueblos andinos y amazónicos.

 

Memoria obstinada

 

A las 11 de la mañana, Carol Benjamin (Fico te devendo uma carta sobre o Brasil), Wilfredo Medina (Volver a vivir) conversaron con Gabriela Yepes sobre sus películas: dos documentales centrados en la memoria individual y colectiva, dándole voz a aquellos hechos que se mantuvieron ocultos por mucho tiempo. Cada uno relató su propio acercamiento hacia el documental, su memoria e historia personal, y las reflexiones que estas películas les generó.

El deseo de Carol Benjamin por realizar Fico te devendo uma carta sobre o Brasil estuvo sembrado en ella desde siempre. Ella tenía el deseo de hacer una película sobre su abuela Iramaya y el protagonismo que ella tuvo durante los tiempos de dictadura. Sin embargo, no llegó a hacerlo. Después de que su abuela falleciera, Carol se acercó a Marianne Eyre, de la Amnistía Internacional y vieja amiga de su abuela. En sus conversaciones, Carol conoció las cartas que Iramaya y Marianne se escribían, y ahí comenzó el proceso de investigación.

Haciendo memoria, nos contó que, tras este proceso inicial, fue a hablar con su papá sobre el tema; sin embargo, él no quería hacer la película. Fue tras este rechazo en donde Carol Benjamin descubrió que tenía la necesidad de realizar este documental: no solamente porque quería explorar este pasado, sino, también, para intentar entender por qué su padre se mantenía en silencio sobre esa época y sobre la figura de su abuela.

Por otro lado, la aproximación de Wilfredo Medina a Volver a vivir nace de una motivación más periodística, de reportar la exhumación de la fosa de Naylamp de Sonomoro. Su primer interés fue realizar un cortometraje sobre aquel icónico suceso. Ya en el lugar, fue conociendo a familiares de las víctimas que regresaban por primera vez al pueblo, después de mucho tiempo. Fue en este momento en donde él confirmó que tenía que, no solo registrar la exhumación, sino darles voz a los sobrevivientes.

Esto lo llevó a contar el proceso de las personas que brindaron sus testimonios. Él lentamente se fue acercando a ellos, no con el interés de registrarlos, sino para construir confianza y empatía. El momento de narrar los testimonios fue un proceso complicado, puesto que ellos sentían miedo y mucho dolor al momento de recordar la matanza producida décadas atrás. Las memorias de cada uno de los testimonios van por una vía similar; sin embargo, cada uno vivió su propia versión de este hecho, y eso lo vuelve aún más impactante. El documental se convirtió en la voz de todos.

Se armó una conversación interesante sobre el valor de las historias personales para cuestionar la historia “oficial”. Carol Benjamin lo relaciona con Brasil, en donde actualmente se vive un régimen autoritario, y afirma que este es el momento preciso en donde se debe hablar y mostrar la verdad de una dictadura militar que lentamente se intenta ocultar. Los testimonios en primera persona son incuestionables, como los de su familia, son algo necesario al momento de aproximarse más a la verdad. Como bien dice Wilfredo Medina, estos documentales ayudan a recordar injusticias que algunas personas sufrieron, pero nunca pudieron contarlo.

 

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Un cine revelado: de los Andes al Atlántico

 

A las 4 de la tarde, Mauricio Franco Tosso (Samichay, en busca de la felicidad), Núria Frigola Torrent (El canto de las mariposas) y Maya Da-Rin (A Febre) conversaron con Emilio Bustamante y Gabriela Yepes sobre el desarrollo de sus largometrajes: películas centradas en historias de pueblos andinos y amazónicos, en donde el cine se convierte en una herramienta para poder mostrar otras formas de ver el mundo.

Como ya es tradición en los Diálogos con Cineastas, el conversatorio se inició con la motivación de cada uno de los realizadores. En el caso de Núria Frigola, proveniente de la lengua catalana, le interesaba la importancia de cuidar una lengua para cuidar una cultura, y esa era una realidad que le costaba encontrar al momento en el que llegó a Perú. Cuando leyó la noticia de la última persona hablante de la lengua taushiro, ella empezó a buscar personas en Lima que hablaran lenguas nativas, y así conoció a Rember Yahuarcani, protagonista de El canto de las mariposas.

Para Maya Da-Rin, la idea de A Febre surgió en 2006, mientras hacía documentales dentro de la Amazonía brasileña. Al ir acercándose a las familias, ella terminó inspirándose en ellas para finalmente contar la historia de su película, y contrastar las miradas que conocía. Para Mauricio Franco, por otro lado, le parecía incomprensible que fuera muy difícil que las personas castellano y quechua hablantes no se pudieran entender; quizá no por la lengua, pero sí como grupos humanos.

Durante el conversatorio fueron surgiendo varias reflexiones muy poderosas, más de las que estas líneas podrían hacerle justicia. Mauricio Franco considera que hay un nexo entre las tres películas. Samichay como el pasado, aquel éxodo en el cual un individuo se va de sus orígenes a otro mundo. A Febre es el presente, aquel limbo entre seguir avanzando, o dar media vuelta. Finalmente, El canto de las mariposas es el futuro, la aceptación entre ambos mundos.

Maya Da-Rin reflexiona sobre la posibilidad que el cine tiene de comprender mundos que suelen ser dejados de lado por una sociedad considerada occidental. Al poder contar estas historias, les damos voz y las llenamos de dignidad. Es la oportunidad de poder expandir los límites que cada uno tiene dentro de su mundo personal y de la comprensión cultural que tienen. 

Finalmente, Núria Frigola recuerda el permiso que le otorgó la comunidad para que ella pudiera entrar y acompañar al proceso de bautizo de Rember en La Chorrera. Sin embargo, no podía olvidar que ella era solo una espectadora invitada de las ceremonias que se realizaban, y solo tenía la oportunidad de grabar los hechos una sola vez. Ella estaba a disposición de las personas, no vice versa.

 

Si quieres volver a ver este interesante y reflexivo conversatorio, haz click AQUÍ.

 

Les recordamos que la votación para el Premio del Público será posible hasta las 18:00 horas del sábado 29 de agosto. Si escogiste una película de competencia, pueden otorgarle una puntuación de 1 a 5 estrellas. Para mayor información, hagan click AQUÍ.

 

 

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